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Chivite Legardeta garnacha 2017, la variedad en su terroir

lunes 30 de noviembre de 2020, 16:44h
Como destaca Julián Chivite, “la confluencia de los climas atlántico y continental en Legardeta, permite que la variedad Garnacha alcance una madurez perfecta, dando como resultado un vino de gran nitidez varietal e inusual frescura”.
Chivite Legardeta garnacha 2017, la variedad en su terroir
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CHIVITE LEGARDETA GARNACHA 2017, LA VARIEDAD EN SU TERROIR

  1. CHIVITE FAMILY ESTATES, noviembre 2020. Chivite Legardeta Garnacha 2017, en esta, su primera añada, refleja la clara identidad de la variedad en su terroir. Con esta referencia se completa el trío de vinos monovarietales de la gama Legardeta. Las variedades Chardonnay, Syrah y Garnacha son las protagonistas, tres referencias que han nacido en una de las zonas más septentrionales de la Península ibérica para el cultivo de la vid, la Finca Legardeta. En este terroir, ubicado a 45 km de Pamplona es donde nacen estos tres singulares vinos, que se han adaptado perfectamente a este enclave gracias a su clima y tipo de suelos.


legardeta chevite

Como destaca Julián Chivite, “la confluencia de los climas atlántico y continental en Legardeta, permite que la variedad Garnacha alcance una madurez perfecta, dando como resultado un vino de gran nitidez varietal e inusual frescura”.

Tras 10 meses en barricas de roble francés muestra un color rojo rubí con intensas tonalidades violáceas. Su nariz es frutal, con predominio de la fruta roja (frambuesa, fresa), notas de manzana caramelizada, muy directa y seductora. Buena entrada en boca, elegante, corpórea, con una acidez refrescante y equilibrada. PVP. 13,95 €.

La influencia del clima atlántico-continental, en cuanto a temperaturas y régimen de pluviometrías, que se da en la Finca de Legardeta permite que las tres variedades maduren a su ritmo, lenta y suavemente manteniendo buenos niveles de acidez, pH y potencial aromático, mostrando expresividad. El suelo contiene importantes cantidades de arcillas y limos, reservorio de agua que ayudan a que la planta tenga un régimen hídrico adecuado y a madurar de forma gradual, sin deshidratarse ni mostrar aumentos exagerados de grado. Habitualmente los suelos arcillo calcáreos están relacionados con la obtención de vinos finos elegantes e intensos. El viñedo presenta una elevada densidad de plantación, de más de 6.000 plantas/ha, que provoca una competencia entre las plantas que redunda, en una alta calidad de uva.

@chiviteestates
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