www.restauranthotelbar.com

Ardbeg: los mejores whiskies del mundo

martes 14 de octubre de 2014, 11:10h

El singular whisky de Islay, perteneciente al grupo Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH), ha sido galardonado cuatro veces como el mejor whisky del mundo

Ardbeg: los mejores whiskies del mundo

Ardbeg, considerada por muchos la mejor destilería del mundo y continuamente galardonada por la crítica especializada gracias a la calidad de sus whiskies, presenta una cata única e inédita hasta ahora.

Cuatro de sus whiskies que han obtenido reconocimientos por todo el mundo, Ardbeg 10Years Old, Galileo, Alligator y Ardbeg Day se presentan en Madrid para dar a conocer la calidad que justifica estos galardones.

Un encuentro que celebra que además recientemente la destilería Ardbeg hizo triplete en los prestigiosos World Whisky Awards de Londres. La última creación en edición limitada de Ardbeg, Ardbeg Galileo, recibió en primer lugar el premio al Mejor Single Malt del Mundo y a continuación recibió también el reconocimiento al ser declarada como el mejor Sigle Malt de Isaly. Por último Jackie Thomson, Directora del Centro de Visitas de la Destilería Ardbeg, recibía el galardón Global Icon Visitor Centre Manager del año, un premio que consolidaba su experiencia y reputación en el mundo del whisky.

El esperado encuentro tiene lugar en la Ardbeg Embassy de Madrid, Rerserva y Cata, espacio de culto para los amantes de Ardbeg, que se suma a las ya existentes en España, Las Añadas de España (Valencia), Lafuente - Quilez y Celler de Gelida (Barcelona) y Residence Café (Bilbao).
Ardbeg Embassy es la red internacional de tiendas especializadas y referentes gastronómicos donde poder degustar las ediciones más exquisitas y limitadas del excepcional y transgresor destilado. Sólo en estos espacios exclusivos se encuentran los Ardbeg Rare como Galileo, Ardbeg Day, Alligator, Uigeadail o Corryvreckan. El propietario de la Ardbeg Embassy, formado en la propia Destilería Ardbeg, asesora al fanático del whisky en su compra dando además a degustar el clásico Ardbeg Ten Years Old para deleite de los sentidos.

La Destilería

Ardbeg se encuentra en Islay, una de la islas Hébridas interiores escocesas, y su nombre significa “farallón” o pequeño cabo en gaélico. La destilería está efectivamente junto al mar y en los frecuentes días de viento el oleaje se estrella en la línea costera, acumulando algas cuyos aromas marinos se integran en la complejidad del whisky.

Otra particularidad distintiva de este whisky proviene del método de tostado de la malta, que se realiza quemando la turba de procedencia local en secaderos (pagodas) provistos solamente de aireación natural, sin extractores. El humo acumulado impregna la malta y aporta un aroma final de turba que, en el caso de Ardbeg, resulta suave y agradable. Este, lejos de apoderarse del paladar o de la nariz, deja paso al carácter de la malta que así puede mostrar su dulzura y equilibrio. También tiene notas de yodo y algas y un aroma marino.

Ardbeg está considerado por los entendidos no como el mejor whisky de Islay, sino como el mejor del mundo entero. Objeto de culto por parte de los expertos, es delicado y complejo y se dice de él que es "como antiguamente solía ser el whisky".

Michael Jackson (1942- 2007), un reputado crítico especializado en whisky, escribe: Es la terrosidad de Ardbeg, sus regustos de humo de turba, de hogueras de ramas verdes y de brea, que lo sitúan como el más tradicional de los whiskies isleños.

La también tradicional destilería de Ardbeg está dotada de un encanto especial y de una larga historia. Fue la segunda destilería de Islay y parece ser que hasta 1794 se destilaba en el mismo lugar, cesando la actividad en esa fecha, al menos oficialmente, debido a los elevados impuestos. Entonces la “envidiable” situación de la vieja destilería cerrada (envidiable a los ojos de los avispados traficantes) promovió la continuación ilegal de la actividad hasta que, en 1815, un nuevo propietario obtuvo una licencia y reconstruyó totalmente la destilería, reanudando la elaboración.

En 1977 el complejo fue vendido a Hiram Walker, quien necesitaba el suministro de malta para sus blendeds. A causa de la posterior relación de Walker con Allied Distillleries, la destilería de Ardbeg dejó de producir en 1981. Siete años más tarde fue adquirida por Allied Distilleries, que la volvió a cerrar en 1996 para finalmente venderla en 1997 a Glenmorangie PLC. Fue entonces cuando se inyectó un renovado ímpetu a sus actividades. La nueva propietaria decidió elaborar whisky single malt y dejar de suministrar a otros fabricantes de blendeds, aunque la enorme calidad de las pocas botellas y barriles que en el pasado habían llegado directamente a los consumidores generó interés, expectación y renombre a escala mundial.

whisky Ardbec


Cómo son los whiskies de Ardbeg

- Non chill filtered: sin filtrar en frío. Esta operación solía hacerse para obtener un producto menos turbio, especialmente al añadir agua. Muchos expertos opinan que con ello se pierden algunos aromas. Ajustando cuidadosamente el proceso de elaboración puede evitarse esta operación de filtrado.

- El agua utilizada en la destilería proviene de Loch Arinambear y de unos manantiales privados de Uigeadail y Loch Uigeadail, que discurren por campos de turba de excelentes características, sin azufre ni minerales indeseados.

- La forma y dimensiones del cuello de los alambiques empleados son decisivos en la obtención de los aromas así como del cuerpo y consistencia de los alcoholes producidos.

- Ardbeg dejó de utilizar carbón para calentar las calderas de los alambiques en 1966, pasando a emplear vapor de agua en su lugar. El vapor produce un calentamiento más suave y uniforme y se evita así la formación de puntos extremadamente calientes que tienden a requemar el contenido, lo que puede originar sabores desagradables.

- El destilado envejece en barriles de roble. Aunque la legislación establece que ya se puede poner a la venta un producto envejecido tres años, la política de Ardbeg es la de centrar la venta en whisky de diez años, que es el tiempo que, según su criterio, hace falta para madurar satisfactoriamente el whisky de malta. Una parte se conserva más años para dar lugar a whiskies más añejos.

- Ardbeg, producido en la tierra de los whiskies de malta fuera de lo común, posee un equilibrio intrigante: un sabor complejo y suave a la vez. Es un whisky de afición que crea una verdadera cultura de pertenencia.

En el año 2000 surgió una iniciativa de parte de un grupo de aficionados al whisky de Ardbeg: la creación del Comité Ardbeg. En sus estatutos figura que la misión es la de promover el progreso en el conocimiento y disfrute de Ardbeg. Cualquier aficionado de cualquier parte del mundo puede unirse a este Comité, inscribiéndose a través de su web. Actualmente hay miembros del Comité Ardbeg en más de 90 países.

Ten Years Old

Idolatrado en todo el mundo como el más ahumado y complejo de todos. Aunque no alardea de turba, es ésta la que proporciona una dulzura natural a la malta para producir un whisky de perfecto equilibrio.

Ardbeg Ten Years Old se embotella sin filtrar en frío y con una fortaleza de 46% vol., para conservar al máximo su sabor y obtener un whisky con cuerpo y profundidad.

Notas de cata

Color. Dorado pálido.

Aroma. Una intensa explosión de fruta ahumada escapa a la atmósfera. Turba y toques de cáscara de limón y lima envueltas en chocolate negro.
Mentol y pimienta negra acompañan un ahumado dulce, al que siguen notas de soga alquitranada y grafito. Al acercar la nariz un poco más, se perciben aromas de pescado ahumado y bacon crujiente, piña al horno y zumo de pera.

Con agua los aromas explotan y se puede notar su mineralidad ocenánica y el toque salado de las olas rompiendo en el acantilado. Le siguen aromas cítricos de lima y limón y notas alquitranadas y de carbón, cera de abeja y madera de pino. Vainilla tostada y canela en el fondo con toffee de almendras y avellanas.

Sabor. Una descarga de turba deja paso a millones de matices en la lengua: aparecen el limón y el zumo de lima, la pimienta negra, la canela y el toffee especiado. Le sigue una oleada de agua salada junto a toques lácteos, plátano pelado y grosellas. El humo va apareciendo en el paladar y se empiezan a notar el capuccino y los malvaviscos tostados, que van dejando paso a café negro, regaliz y alquitrán, para cubrir el paladar con untuosos matices de turba.

Final. Es larguísimo y ahumado con postgusto de café espresso, anisado, almendras tostadas y notas de cebada suave y pera fresca.

Ardbeg Galileo

Ardbeg Galileo es un embotellado especial de diferentes estilos de Ardbeg del año 1999, combinados todos entre sí para ofrecer una textura dulce y ahumada. La esencia de esta edición limitada de Ardbeg se encuentra en su maduración que mezcla barricas de vino Marsala, procedentes de Sicilia, combinadas con el sello de maduración de Ardbeg, de doble destilación en barricas de Bourbon. Las barricas de Marsala añaden aromas frutales y texturas a la famosa turba de Ardbeg, el estilo ahumado de la Destilería. Ardbeg Galileo está embotellado con un 49% ABV y, como siempre, no está filtrado en frío lo que demuestra la complejidad de turba que posee.

Notas de cata

Color. Ámbar profundo.
Nariz. En toda su fuerza, hollín/alquitrán, caramelo picante, palomitas de maíz de mantequilla con notas de frutas maduras, frutas exóticas y tropicales (plátano, mango y lichi). Un toque de agua fresca apacigua las notas de espuma de mar.
Sabor. La textura aceitosa y ligera conduce al cremoso dulce de leche, ahumados albaricoques bañados en crema, plátano maduro y un montón de especias, canela y anís.
Final. El ahumado, pero dulce, permanece largo tiempo en boca, conduciendo a la mente de vuelta a las ricas y ahumadas frutas.

Arbeg Day

Ardbeg Day contiene dos tipos de Ardbeg de distinto envejecimiento que han sido reposados durante 6 meses en barricas de Jerez. Este periodo de reposo da lugar a una nueva dimensión del más representativo de los whiskies de Islay, dotándolo de un color dorado intenso y de un sabor único que no deja a nadie indiferente: profundo y turbado, con un final largo y cremoso…
Ardbeg Day ha sido embotellado con un 56.7% ABV y, como siempre, no está filtrado en frío, lo que demuestra la complejidad de turba que posee, otorgando a Ardbeg la máxima categoría de single malt whiskies.

Ardbeg Alligator

El Dr. Bill Lumsden, Director de Creación y Destilación del Whisky, y su equipo experimentaron durante largos años hasta encontrar el punto límite de tueste de las barricas para dar una nueva dimensión al más representativo de los whiskies de Islay.
La investigación les llevó a descubrir un nuevo método de carbonización del interior de las barricas de roble, lo que le refuerza los aromas turbados, ahumados e incluso marinos. Además, la madera quemada toma el aspecto de las escamas que recubren la piel del caimán, de ahí su nombre. El corazón de Ardbeg Alligator es el espíritu con que madura en las barricas quemadas al "nivel 4", el tipo más intenso de carbonización.
Ardbeg Alligator ha sido embotellado con un 51,2% ABV y como siempre no está filtrado en frío, lo que le dota de una textura adicional y una sorprendente sensación en la boca

http://www.ardbeg.com/ardbeg/

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)
Instagram Compartir en Meneame Compartir en MySpace compartir en Tuenti

+

0 comentarios